Elegir la pintura

Tipo de pintura anterior

 

Es conveniente que conozcas el tipo de pintura que ha sido aplicada con anterioridad para saber qué procedimiento debes seguir antes de las nuevas manos. Por ejemplo si la pintura anterior es un esmalte sintético, sería conveniente que lijaras las paredes y aplicaras una mano de fijador al disolvente o aguarrás antes de las nuevas manos de pintura plástica.

Por otra parte si la pintura anterior tiene algún tipo de brillo, satinado o brillante, es muy necesario que lijes para matar un poco ese brillo y crear una superficie donde el nuevo material tenga agarre.

 

Cambio de color

 

Del color anterior y el nuevo dependerán la cantidad de manos que tengas que aplicar. Siempre hablando si utilizas una pintura de calidad media a buena; con una mano podría quedar tu trabajo terminado si repintas con el mismo color, con dos si lo haces con un color no tan diferente, y con tres si el color es totalmente diferente.

Si utilizas una pintura barata la cantidad de manos puede ser más.

 

¿Es necesario aplicar imprimación?

 

Para NO aplicar imprimación la pared debe estar en muy buenas condiciones, es decir que la capa de pintura anterior se encuentre firme y libre de polvo, esto es evidente al pasar la mano, si no te ensucias entonces no es necesario el fijador. Pero de lo contrario, si se desprende polvo al pasar la mano es necesario imprimar para lograr una buena adherencia de la nueva pintura, y una absorción pareja de la pared. Igualmente si tiene reparaciones.

 

Reparación de la superficie

 

Si tu pared tiene problemas de humedad es necesario encontrar su origen y repararlo, luego de que la pared haya secado se puede pintar. Si reparas con cemento o algún tipo de masilla, una vez que hayas nivelado la superficie puedes aplicar fijador en ese sector.


Consejos para cuando repintes las paredes

Repintar se trata de volver a pintar una pared que ya tiene manos previas de pintura. En principio todo es muy sencillo, pero pueden surgir algunos inconvenientes que tienes que prever para realizar un buen trabajo.

Hay muchos tipos de pintura, y sus precios y características varían mucho entre ellas. Es importante elegir bien el tipo de pintura, ya que por querer reducir un poco el coste de la pintura podemos estar acortando mucho su vida útil. También puede pasar que por comprar una pintura más barata tengamos que dar más manos, y por tanto nos salga más caro.

 

Si no vas a contar con ayuda de un profesional, es importante conocer los distintos tipos de pintura. Las más habituales son el temple y la pintura plástica, pero hay muchos otros tipos, para necesidades más específicas.

 

Temple

 

El temple es un tipo de pintura compuesta por varios pigmentos terrosos, cola y carbonato de calcio. Se puede conseguir en polvo y mezclarse con agua o bien en forma de pasta como todas las demás, aunque también tendrás que mezclarla con agua para diluirla.

 

Si la queremos de color, hemos de mezclarla con tintes pero nunca conseguiremos colores vivos. Es muy absorbente, porosa, de aspecto mate,permeable y transpirable. Es por eso que en paredes nuevas es conveniente aplicar primero un sellador o un fijador según las instrucciones del fabricante, o en su defecto una primera mano de pintura para que tape el poro y agarre mejor la segunda capa.

 

Ten en cuenta que no se puede aplicar temple sobre pintura plástica porque no agarraría bien y terminaría desprendiéndose.

 

No es resistente al agua, así que no se puede lavar, ni poner en zonas expuestas a la lluvia ni condensaciones de agua. Para volver a pintar una pared que tiene temple, es necesario retirar todas las capas y restos de pintura de la superficie.

 

No es recomendable para espacios húmedos (como baños y cocinas), porque un exceso de humedad produce desconchones y manchas de moho (aunque con mucha ventilación este problema estaría solucionado).

 

Es muy fácil que la pintura al temple se desprenda con un roce. He aquí la clave para saber si tu pintura es temple o plástica: aplica un trapo ligeramente húmedo sobre un trocito de pared, y si la pintura se oscurece, se desprende, o mancha el trapo, entonces se trata de pintura al temple.

 

Preguntas frecuentes sobre el temple

 

Pintura plástica

 

Son aquellas pinturas que están compuestas por una resina sintética, vinílica o acrílica, que se ha combinado con agua. Este tipo de pintura es la más aconsejada si se va a pintar paredes; se diluyen en agua y la limpieza de los pinceles y demás utensilios que usemos es muy sencilla.

 

Contrariamente a lo que mucha gente piensa, sí que son transpirables. Por tanto son aptas para espacios húmedos como baños y cocinas.

 

Las pinturas plásticas no tienen olor y secan con bastante rapidez, por lo que las hace ideales para interiores. Además, podemos optar por varios acabados: mate, satinado o brillante.

 

Otra característica muy valiosa es que son lavables, por lo que es altamente recomendable si tienes niños en casa. Siempre y cuando las adquiramos de calidad.

 

Al ser resistente al agua, puede lavarse fácilmente, aguantando incluso el frote. Esta pintura es inodora y se aplica sobre yeso o cementos y derivados. Para aplicarlo sobre metal o madera, es necesaria una imprimación previa (tratamiento especial).

 

Pintura acrílica

 

La pintura acrílica es una clase de pintura que contiene un material plastificado, pintura de secado rápido y son solubles en agua.

Aunque son solubles en agua, una vez secas son resistentes a la misma. Destaca especialmente por la rapidez del secado. 

 

Esmalte sintético

 

Este es el tipo de pintura que mejor conserva el brillo, incluso a la intemperie. El acabado es liso, con aspecto mate, satinado o brillante. Se utiliza mucho para proteger superficies de metal y de madera, tanto en el exterior como interior.

 

Lacado

 

Es un tipo de pintura muy popular últimamente, sobre todo para pintar muebles, puertas, etc. La superficie queda totalmente lisa y brillante. Hay que saber utilizar bien esta técnica, ya que se dan varias capas de productos distintos y pueden surgir problemas de adherencia entre ellas si no se aplican correctamente.

 

Pinturas decorativas

 

Si estás buscando un aspecto diferente para las paredes de tu casa, ten en cuenta que existen pinturas especiales que imitan el mármol o el estuco, o que semejan acabados antiguos, rústicos o multicolores.

 

Empapelado

 

El empapelado es muchas veces una opción muy práctica, ya que suele ser fácil de aplicar a casi cualquier tipo de pared, disimula las imperfecciones que pueda tener la superficie, y da calidez al lugar. Hay muchos tipos de papel. Antes de elegir es conveniente saber las diferencias entre ellas:

 

Papeles vinílicos

 

Éstos tienen una capa de plástico cubriendo el papel que le protege de la humedad y hace que pueda limpiarse fácilmente con un trapo húmedo.

Este tipo de papel es muy recomendable para lugares expuestos a la humedad, como cocinas y baños. También es muy útil para los cuartos de niños por la comodidad de poder limpiarlos fácilmente.

Papel vinilizado

Son papeles con una capa de barniz que los protege, pudiendo lavarse, pero no tan fácilmente como los vinílicos.

 

Papel texturado

 

Estos se utilizan mucho para dar una textura a la pared antes de pintarlo. Es muy útil para tapar imperfecciones de la superficie.

Papel con base textil

Es un papel muy decorativo pero menos práctico que los anteriores, ya que son difíciles de limpiar y para colocarlos hace falta un pegamento especial.

 

Papel autoadhesivo

 

Este es el más cómodo si vas a colocarlo tú mismo, ya que lleva el pegamento incluido en el papel, evitándose así la parte más complicada del proceso.

 

Pinturas de resinas al cloro-caucho

 

Se obtienen a base de un derivado clorado del caucho. Disolventes es­peciales, generalmente aromáticos (los disolventes normales, aguarrás, white spirit, no son suficientemente fuertes). A veces llevan cargas, pig­mentos de color y aditivos adecuados. Resisten agentes atmosféricos, agua y agentes químicos. Son imper­meables, se adhieren bien a cualquier superficie, incluso las de tipo alcalino. Secaje rápido. Resisten la sosa y los ácidos y se reblandecen con aceites y grasas. Son sensibles al calor (” 70 ºC) y se descomponen a estas tempera­turas. Se utiliza sobre superficies de hormigón, acero, depósitos de cemento, marcas viales, piscinas, etc. No tienen problemas para repintados. Se aplica con brocha y con pistola aerográfica utilizando los disolven­tes especiales para evitar que se formen hilos.

 

Pinturas epoxi

 

Se transportan en dos envases, en uno la resina epoxi y en el otro un catalizador o endurecedor. Los pigmentos pueden ir con cualquiera de los dos componentes. Disolventes fuertes. Duración limitada de la mezcla. Muy duras, gran resistencia química, adherencia al cemento, secaje rápido. Se pueden mezclar con alquitranes obteniendo impermeabilidad y resistencia al agua. No emplear a menos de 10 ºC. Si se utiliza sobre acero hay que eliminar todo el oxido. Se utiliza en instalaciones industriales, en tanques aunque lleven ácidos o álcalis, en garajes, en lavaderos, en todo tipo de naves sujetas a frecuentes limpiezas. Tienen una propiedad de descontaminación radiactiva, por lo que se utilizan en hospitales y laboratorios en los que exista medicina nuclear. Se aplica con brocha  pistola y a veces con rodillo.

 

Pintura al cemento

 

Es de aspecto mate, y muy resistente al desgaste y la erosión provocados por la lluvia, viento, etc. Por esta razón, se utiliza en el exterior, en superficies que deben ser rugosas para que se adhiera sin problemas. Se vende en polvo, y es importante aplicarlo justo después de mezclarlo con agua, ya que se seca rápidamente.

 

Pintura a la cal

 

Hay que tener cuidado al usar este tipo de pintura, ya que es corrosiva, y te puede quemar las manos. Es muy adecuada para el exterior, por su resistencia a las condiciones meteorológicas. De hecho, la lluvia y la humedad favorecen el proceso de carbonatación. El aspecto es mate, y se endurece con el paso del tiempo. No se debe emplear sobre yesos, maderas o metales.

 

Pinturas de poliuretano (resinas de poliéster)

 

Hay dos tipos: unas que tienen un solo componente que se cataliza con la humedad, y otras que tienen dos componentes: una resina de poliéster que se mezcla con un endurecedor o catalizador. Se utilizan disolventes especiales, los que recomiende el propio fabricante.

Elásticas, duras, gran brillo, resisten productos químicos e intemperie. Muy decorativas, con el endurecedor adecuado no amarillean. Son sensibles a los alcoholes con los que reaccionan y forman burbujas. No pintar en tiempo húmedo. Para lograr una pintura de gran calidad se recomienda dar primero una mano de pintura epoxi y luego otra de poliuretano.

Buenos barnices para el parquet y suelos de madera. En muebles como barniz o esmalte coloreado. Si se utiliza sobre metales conviene darle antes una capa de minio. Endurece con rapidez. Si se dan varias capas, no dejar pasar más de 48 horas entre una y otra.

Se aplica con pistola aerográfica, a veces con brocha o rodillo. En ta­lleres con máquinas de cortina

 

Pinturas ignifugas e intumescentes

 

Son pinturas que no arden al someterlas a una llama intensa, y a veces aíslan el elemento de la acción del fuego por lo que retrasan su destrucción. Puede ser ignifugas simplemente o además ser intumescentes, que son en las que, al producirse el fuego, aparece un efecto de esponjamiento celular debido al calor consiguiendo que una capa delgada de pintura se transforme en una costra esponjosa. Detiene la propagación del fuego y aísla el soporte.

Se suelen realizar varias capas finas hasta llegar a 1 mm.

Son sensibles al agua porque pierden parte de sus propiedades. Son de poca finura en el grano, cuando se pintan puertas se hacen a parte para que el grano sea más fino.

Se aplican por pulverización, brocha y rodillo.

 

Lacas o pinturas nitrocelulosicas 

 

Están formadas por nitrocelulosa plastificada para darle más flexibi­lidad. Hay dos tipos: las que tienen un brillo directo, con un tipo de resina; y las que, con aditivos, desarrollan el brillo al pulirlas. Los disolventes son es­peciales y de rápida evaporación.

Duras y tenaces. Resisten el roce y la intemperie. Pierden parte del brillo, que se recupera al pulir. Al evaporarse los disolventes se secan. No recomendadas en maderas. Hay que tener en cuenta los cambios de hume­dad.

Se utilizan como lacas transparentes, para barnizar maderas. Tiene una diversa gama de brillos. En superficies metálicas, chapas de coches . . .

Se aplica con pistola aerográfica, y a veces con brocha o muñequilla.

 

Pinturas bituminosas

 

Se obtienen con soluciones de productos bituminosos (breas y alqui­tranes) y con disolventes normales (white spirit, aguarrás . . .) Algunas ve­ces se incorporan resinas.

Son impermeables al agua. Resisten aceite, petróleo y álcalis pero no resisten disolventes. Se adhieren bien sobre metal y cualquier elemento de enfoscado, mortero, hormigón, etc. Con el tiempo y a causa generalmente del sol y del aire, pierden parte de sus propiedades porque se oxidan y aparecen grietas.

Se utiliza como protección contra humedades. Elementos metálicos, impermeabilizar hormigón, juntas de dilatación, protección de elementos enterrados . . .

Se aplica con brocha, pistola, espátula y por inmersión.

 

Siliconas

 

Son productos sintéticos formados por un elemento químico, el silicio, con átomos de hidrogeno, oxigeno y otros radicales.

A veces no penetran lo suficiente en el material. Cuando se depositan sobre un elemento, si posteriormente se aplicase agua no cambia de color, o sea, no se moja y el agua resbala. Se debe hacer una impregnación muy abundante porque no se puede repetir el tratamiento. En forma de barnices son transparentes, brillantes, saturan los poros y repelen el agua.

Cuando se utilizan sobre superficies de cemento, conviene esperar a que el hidróxido de calcio libre se carbonate. Se utilizan como antiespuman­tes, a veces para dar efecto de martelé. También con efectos hidrofugan­tes.

Se aplican generalmente con brocha o pistola

 

Pinturas de aluminio

 

De aspecto metálico. Se incorpora una pasta de aluminio molido y un barniz graso. El aluminio forma unas escamas que flotan, llamado efecto lea­fing, y forman una película de aspecto metálico por la que no penetra la humedad. También aísla de rayos ultravioleta. Si no flotasen se emplea como carga o para mezclar con otras pinturas.

Resiste a la intemperie según el tipo de resina, resiste ambientes marinos. A veces las escamas superiores se desprenden y producen manchas. Si el pigmento también es metálico, resiste altas temperaturas (100-150 ºC). Refleja los rayos infrarrojos del Sol, por lo que se emplea en tanques para evitar su calentamiento. También se emplean para cerrar nudos de madera.

Se utilizan para proteger superficies de hierro previa imprimación antioxidante. Pintura resistente al calor.

Se aplica con pistola, brocha y rodillo.

 

Pinturas martelé

 

Es una pintura al aluminio. Las escamas no flotan. Por efecto de una silicona tiene un aspecto característico que se llama martelé: Es una especie de dibujo irregular, parecido a si martilleasemos sobre cobre para darle forma. Como aglutinante, cloro caucho, epoxi, poliuretano, etc.

Hay que dar dos manos porque hay que cuidar que en los cráteres no dejen de proteger el soporte. Disimula defectos. Sus características varían en función del aglutinante. Color gris metálico. A veces pueden alterarla pin­turas próximas y si se pinta con pistola, hay que cuidar que las gotas no escurran.

Se emplea en ascensores, puertas metálicas, armarios metálicos, ins­talaciones, aparatos eléctricos . . . A veces como pinturas decorativas.

Se aplica con pistola aerográfica. Lo debe realizar un experto.

 

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